Si te mentí fue porque
primero me creí a mí. Porque prometí quererte para siempre, así estaba escrito,
pero me solté. Esperé de ti más de lo que eras, y es que así me convencí que podía
volver atrás y atar aquel momento en que
todo se desató.
Mentí para poder vivir. Que
estúpida fui, que cobarde me sentí mientras el dolor envenenó todo lo que
quedaba de mí. Te volvía a mirar y quería ir contigo hasta el final, pero
necesitaba que me enseñases como llegar. Ahora solo quiero descansar, parar
para poder respirar, ese es ahora el plan, encontrar el consuelo que habitó
siempre en mí y así poder sentir, más que nada porque ahora sí, no es por ti, es
por lo que habita aquí.
Aquí donde vuelve a
latir, y no me importa perder, ni lo que esté escrito, solo si quien me hace compañía,
mueve el motor que la culpa para, cuando la mirada delata lo que siento por ti.
Quien me da la razón para quedarme, no por compasión, si no lo que dice mi alma que
recita cuando me acompaña. Quiero a quien ponga mis tormentas en calma,
no quien me lleva al pasado solo por no dejarme ir.
Estoy harta de medirme,
estoy harta de mentirte, se acabó, quiero sentir, quiero vivir!

