Despierto hoy deseando que la mala noticia recibida ayer
fuese raíz de un sueño, pero suena el teléfono y la ‘’yaya’’ me devuelve a la
realidad: ‘’Se acabó’’
.
Gulich ha sido, es, y será el mejor amigo que he tenido,
junto a el hemos compartido alegrías y desgracias. Nos ha consolado cuando no
podíamos mas, y lo hemos consolado porque el, tambien ha llorado con nosotros,
Gulich es uno más de la familia.
Recuerdo horas de paseo corriendo a su lado, esos tirones y
todas las veces que decidía irse, dar una vuelta el solo y volver cuando a el
le apetecía, ya fuesen horas, días, o incluso alguna semana. Lo contento que se
ponía cuando llegábamos alguien a casa, y lo obediente que eras. Recuerdo sus pedos
apestosos mientras me quedaba en el pasillo y me echaba una siesta, y tu carita
cuando comía fuet: ‘’Un trozo pa ti, un trozo pa mi.’’
Gulich, recuerdo como amabas al yayo, las horas y horas que
estabais los dos juntos, el en su silla y tu debajo de ella. El también te quería
mucho, como todos lo hemos hecho desde que llegaste a la familia. Nunca he
conocido perro tan bueno como tu, y sé que has vivido una vida llena de
aventuras, de amores y desamores, llena de cariño, una vida que incluso muchos
humanos desearían haber tenido. Hemos disfrutado junto a ti, y te aseguro que
te queremos tanto que las palabras no alcanzan.
No sabes cuanto me has hecho ganar habiéndote tenido en mi
vida, pero no sabes lo duro que va ha ser no volverte a ver, sin ti pierdo una
parte de mi, aunque sé que siempre estarás aquí.
Hasta pronto fiel amigo.







