Enero, hielo final, los días se han ido y no me supiste esperar. Ni si quiera pasaste por mi lado cuando pedí volverte a ver entre llamas. Aposté pasado y me dejé ganar para volverte a soñar. Quise vencer a las olas y recuperar las cenizas que me dejaste cuando te desvaneciste con el viento, rompiendo con el espigón del tiempo. Me dejas caer y me pasas por encima sin compasión sobre este mar de culpa que me ha visto rota una vez más. Esta vez olvidadiza por lo que fue y ya no es, por lo que dolió y hoy solo es recuerdo. Perdóname! Te grito, te quiero sin poderte querer, te lloro en vacío, ya no te siento igual y eso me hace sentirme un monstruo, y eso me hace sentirme vacía.
miércoles, 3 de enero de 2018
martes, 16 de mayo de 2017
Chispa de creación.
Punto uno tirare yo del carro cuando tú te sientas
débil.
Digo sentir porque eres fuerza, eres residente sin ser rutina.
Eres
razón del todo. La explosión de sabor, de sensación.
Eres plomo saliendo de la
llama que me enciende,
sin pensar pensando en tu amenaza que me ameniza mis
días de hielo.
Eres mi desorden perfecto robando a la imperfección todo el invierno.
Secando mis reservas, vaciándome siempre, doblándome la apuesta,
perdiendo queriendo, bebiéndote. Llegando al cielo pasando por el infierno,
con calor, hundiéndome en lava. Escuchando violines como banda sonora.
Rompiendo sus cuerdas, estrechas, que se convierten en una, haciéndose fuerte.
Afinando los golpes, usando el futuro como escudo.
Uniendo los extremos de nuestras vidas.
Intensidad sin ganas de dejar que esto se acabe,
con ganas de que prenda la
cura contra las cicatrices del ayer.
Y así usar los latidos que en mi pecho salen,
taquicardicos, llevando a cuestas a la cabeza,
que se queda con tu ''hasta luego'' dilatado de dejarte entrar en mí ‘’para siempre’’.
Secando mis reservas, vaciándome siempre, doblándome la apuesta,
perdiendo queriendo, bebiéndote. Llegando al cielo pasando por el infierno,
con calor, hundiéndome en lava. Escuchando violines como banda sonora.
Rompiendo sus cuerdas, estrechas, que se convierten en una, haciéndose fuerte.
Afinando los golpes, usando el futuro como escudo.
Uniendo los extremos de nuestras vidas.
Intensidad sin ganas de dejar que esto se acabe,
con ganas de que prenda la
cura contra las cicatrices del ayer.Y así usar los latidos que en mi pecho salen,
taquicardicos, llevando a cuestas a la cabeza,
que se queda con tu ''hasta luego'' dilatado de dejarte entrar en mí ‘’para siempre’’.
Chispa de creación, caída a un pozo sin fondo,
gravedad que desaparece,
sueño
que se desvanece,
caída en la realidad.
Parpados despegándose,
chocando con la
luz,
parpadeo constante,
húmedo.
Judith.
lunes, 6 de marzo de 2017
A quien me despierta cada mañana
Hace del momento un eterno,
me hace no arrepentirme de lo hecho,
y si mis ojos ese día no quieren abrirse,
con sigilo viene
para darme una razón para poder hacerlo.
La combinación perfecta de calma,
la cura contra cualquier barrera imposible de destruir.
La mejor opción para re-ordenar una cabeza en llamas.
Llamas que apaga cuando te mira,
mirada que se enciende si te ve perdida.
El camino a una solución que no llegaba,
la bala que destruyó el muro que me acorralaba.
Ahora somos ella y yo contra un mundo que nos llama,
lunes, 14 de noviembre de 2016
A mis eternos constantes.
Que os puedo contar de mi indomable e inolvidable azul del mar, del aroma de la inercia de amar a mi salvador. De mi cadena de inspiración, de mi punto de encuentro a la cordura entre tanta locura.

Mis horas de recuerdos, mi luz.
Cada 14 mi mente necesita viajar lejos, mis palabras necesitan pedirse una baja a la razón. Necesitan desaparecer de mi. Volver al punto de encuentro de las esperanzas que algún año, en un mes de Noviembre lleno de negación, se convirtió en el traidor intermitente que nos derrumbó. Que nos hizo sentir culpables, porque en el medio siempre está el ''pude dar más'', destruyendonos, consumiendo nuestro cielo negro que nos dejó en blanco.

Parpadeó, cayó en el mundo de la sabiduría, en el nunca jamas eterno. De los te quieros y los lo siento dichos desde la oposición. Desde la injusticia de la despedida no elegida.
Se me va de las manos mi año no elegido de perdidas, huecos llenos de amor correspondido. Adioses nunca dichos, porque nunca una palabra fue tan inútil para describir una despedida tan sentida.
Porque una perdida siempre fue mentira, estuvo siempre llena de miradas llenas de ternura, de caricias que te hacen sentirte llena con solo recordarlas.
A mis eternos constantes.
martes, 12 de julio de 2016
12 de Julio 9:00 am
‘’Recuérdame que no vuelva a llamarte mientras mi aire sea
lo único que te ahoga’’
Recuérdame que no
llamarás, que me dejaras en llamadas perdidas, contestadas con un ‘’ahora no’’.
Recuérdame que no vuelva a pensar que los puedo derruir, que mi sed se secó
para siempre, y que debo alejarme de los oasis que me mantienen despierta en un
sueño al que no pertenezco. Recuérdame que no necesito más nunca ya de ti, que
todo se agotó y que ahora sí, solo necesito de mí. Que por fin sonrió por cosas
sencillas, que por fin puedo sentirme orgullosa de pertenecer al sector, de los
que les gusta regalar. Regalar manos y
tiritas a pedazos, que reconstruyen poco a poco con torpeza pero constancia
escaleras. Escaleras que suben de soluciones sin fondo, que al final siempre
acaban hablando de logros.
Mis errores me han
llevado a recordar porque mis pies sienten placer al sentir el frio suelo, al
placer de sufrir para luego tomar la bocanada de aire que necesitas, para
apreciar que nunca fue tan malo.
Me encantan los medio
ojos que hablan por sí solos, los locos que siguen su instinto. Amo poder decir
que nunca escuché a los sensatos, a los realistas que me dijeron que debía
vivir por debajo de mis posibilidades, porque soñar era de locos.
Nunca fui de la mayoría silenciosa, siempre fui de defender las causas perdidas, de compadecerme por no haber dado lo suficiente, cuando alguien se marcha de mí por la vía rápida.
Nunca fui de la mayoría silenciosa, siempre fui de defender las causas perdidas, de compadecerme por no haber dado lo suficiente, cuando alguien se marcha de mí por la vía rápida.
Soy una egocéntrica
que le encanta contar como ama, a que y a quien. Por eso os diré que si entráis
en mi vida debéis estar preparados y llevar una biodramina. Porque me encanta
robarle horas al día y luego, desaparecer y coger fuerzas para amar con la
misma intensidad. Porque yo no soy de medias tintas, debes saber que soy de
todo o nada, que siempre volveré pero solo si sé que tú también.
Y aquí firmo, como
todos me conocisteis, porque no sé hacerlo de otra manera, porque yo no soy si
no es por vosotros.
Judithica, Barril, JB, Jú,
Judithica, Barril, JB, Jú,
Judith.
lunes, 16 de mayo de 2016
Dame una razón
Antes de terminar este lunes resacoso de puente, quiero
compartir con vosotros un video que a las espaldas lleva mucho trabajo,
teniendo escaso tiempo para terminarlo y hacerlo. Un video contrarreloj, de los
que son para ayer, de esos no se puede que siempre son posibles.
Si aún el tema tiene significado, aún sobrepasan las ganas y el esfuerzo para quien va dirigido. Así que espero que seáis benévolos viéndolo, ya que aún estoy reflexionando como lo hemos hecho, y de donde hemos sacado un tiempo que no teníamos.
Gracias a mi hermana por obligarme a descentrarme de otras
cosas y recordarme porque amo lo que hago.
Siempre he creído en cualquier amor, sea del tipo que sea. Hay
tantas maneras de sentir y de tantos tipos, que el secreto está en los ojos de
quien lo vive, en las lágrimas de quien lo siente. No hablo de parejas, no
hablo de camas húmedas, hablo de heridas en carne viva que sanan con gusto,
gracias a vidas que se cruzan.
viernes, 15 de abril de 2016
Renacer
Creer es un acto altruista de fe, pero no gracias a dios,
solo eres tú el causante, el que tiene toda la culpa. Y ya no es porque creas
que juegas a por el gordo, sino porque afortunado la pedrea te consuela a creer
que solo por eso mereció la pena ver las bolas girar, las que te faltaron para
dejar de compararte con el vecino al que le llovieron menores, que no millones.
Si eres de los que llora viendo abrir la botella de champán
de otros, si te duele no decir lo que sientes, créeme, eres mayor profeta que
la cruz del mentiroso. Gastar las horas en miradas, reírte en las primeras
impresiones, y volverte a conocer cuando abres la puerta de la vidas nuevas que
trae el destino que renuevan la tuya pasada, son credo para el valiente.
La máxima salvación no es la religión del ateo, es la del
que cree que el amor no se trata solo de besar, sino de hablar de volverte
salvaje, volver a tu estado natural, a poner mala cara si te da la gana. A no
contenerte, a no asustarte, a aceptar los te quieros, a devolverlos sin paros
cardiacos. A despeinarte, a ser extremos
con puntos medios, con miedos que dejan sin aliento, que esconden batallas
intencionadas a acabar en guerra con rutinas
mal pagadas.
Judith.
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